Sabías que…? Misceláneas de Alsacia

Cuando las historias oficiales se empeñan en invisibilizar señas particulares de un pueblo o integrar una cultura a una entidad política hegemónica, por suerte surgen las defensas en forma de saberes populares. Está claro que desde las historias, ciencias y culturas oficiales se minimizan este tipo de manifestaciones, pero no pueden destruirlas. Por eso hoy podemos contar con una gran cantidad de dichos y hechos populares que en general se atribuyen a Francia, Alemania o algúna otra entidad política europea, cuando en realidad pertenecen a ese país que no existe ni en los mapas ni en los despachos oficiales, pero está muy vivo en la tierra, la gente y los hijos de los que emigraron de nuestra Alsacia.
He aquí una serie de datos invisibilizados que todo alsaciano orgulloso debe reconocer.

Sabías que… Alemania debe su nombre y el de su idioma a Alsacia? Los alamanes eran la tribu germánica que se estableció en la actual Alsacia, y formaban una confederación de tribus asentadas en gran parte de las actuales Francia y Alemania. El nombre de Alamannia fue transmitido a varias lenguas modernas, como el árabe (ألمانيا), catalán (Alemanya), galés (Yr Almaen), córnico (Almayn), francés (Allemagne), gallego (Alemaña), portugués (Alemanha), castellano (Alemania), y turco (Almanya), frente a los derivados del latino Germania. Sin embargo, no hay alamanes en Alemania, sus descendientes, hablantes de alemánico, más bien se pudieran encontrar en Alsacia y Suiza.

Alamania

Mapa de Alamannia. Al oeste Alsacia (Alsatia), al sur, Suiza (Retia)


Sabías que… Francia católica existe gracias a Alsacia? Los orígenes políticos de la actual Francia se inician en la expansión de los francos sobre los territorios galos de Roma. El rey franco Hlodowig (Clovis, Clodoveo, Luis, Ludwig, Ludovico) se enfrentó a los alamanes en la batalla de Tolbiac (Schlacht vo Zülpich en alsaciano) en el año 496 d.c. Sin ayuda de sus aliados, se dice que ante el temor de una derrota pensó en huir, y en su desesperación pidió al dios de su esposa Hlōdihildi: “Dieu de Clotilde, viens à mon secours” (así lo cuentan los franceses). Asesinado en la batalla el jefe de las tropas alamanas, éstas comenzaron a retroceder y fueron derrotadas.
Como consecuencia, Dr Fränkischi Chönig Chlodwig (el rey franco Clodoveo, en alsaciano) se hizo con el control sobre el curso superior del Rin, unificó las tribus francas y se convirtió al catolicismo, siendo bautizado él y sus tropas por San Remy. Tal vez no hablaríamos hoy de los franceses ni de los católicos si en Tolbiac los antiguos alsacianos hubieran ganado la batalla.

Sabías que… a los bebés no los trae una cigüeña desde París? A los niños no hay que mentirles. La verdad es que en París no hay cigüeñas, éstas traen a los recién nacidos desde Strossburi (Estrasburgo). Las cigüeñas abundan en Alsacia, tanto que es considerada el ave nacional, y en Francia se les cuenta a los niños que cuando van a tener un hermanito, su mamá tiene que esperar a una cigüeña que lo traerá desde Strasbourg (capital de Alsace).

Cigüeñas de Alsacia

Cigüeñas de Alsacia


Sabías que… los bebés nacen de un repollo? Como en Alsacia las cigüeñas anidan en los tejados, nadie se cree que carguen bebés desde Strossburi. Por eso a los niños alsacianos (y de Argentina) se les cuenta que nacen de un repollo o col. Lo cierto es que este cuento viene porque hay grandes plantaciones de col en Alsacia. Y con estas coles, se hace chucrut, que en alsaciano se dice sürkrüt y significa “col agria”. De allí pasó al alemán sauerkraut y al francés choucroute. Por supuesto, Alemania es un país rico y famoso y se puede apropiar de tradiciones gastronómicas y hacerlas propias. Pero el chucrut no es alemán, es alsaciano.
Repollo de Alsacia

Repollo de Alsacia


Sabías que… tampoco el pretzel es alemán? El bradchdal (en alsaciano del Alto Rin) es otro símbolo nacional de nuestra Alsacia. En el medieval Pays de Hanau (uno de los países alsacianos) en el Bajo Rin fue creado en 1477 el bredchdel o brezel, por un panadero ansioso de libertad. Este bäcker (si alguno de ustedes es Becker o Beck, ya saben entonces que significa este apellido) fue encarcelado en un pueblo de Hanau (Ingwiller, Bouxwiller y Uttwiller se disputan el hecho) y condenado por el señor del castillo local como castigo a una hornada que salió mal (se horneaba un par de veces por mes, no más), o un hurto según otra versión. Se le dio la tramposa esperanza de olvidar la ofensa si podía elaborar en menos de tres días un pan “a través del cual brillara tres veces el sol”. Como buen alsaciano, se quedó cruzado de brazos (los de este lado del mar nos permitimos a veces reirnos de nosotros mismos). Seguramente se vio a sí mismo como modelo (sí que era alsacianísimo este hombre) y se dio idea para doblar una cinta de masa que formara tres agujeros. Y ya está, de Alsacia para el mundo, el bretzel “alemán”.
Venta de brezel en Alsacia

Venta de brezel en Alsacia


Sabías que… en Alsacia crece el árbol de Navidad? Bueno, en realidad es donde se origina el árbol de Navidad. La tradición se estableció alrededor del siglo XVI según un testimonio encontrado en Schlettstàdt (Sélestat en francés), pero ya antes en Alsacia se tenía la costumbre de colgar ramas de abetos en las casas. También, en el atrio de algunas iglesias, se colocaba un arbolito con manzanas rojas que conmemoraba la caída de Adán y Eva, así el culto pagano a los árboles anterior al cristianismo, practicado por los celtas, primitivos habitantes de Alsacia, se fusionó a su manera con el árbol del Paraíso. Ahora sí hay motivos para adornar el arbolito junto a nuestros hijos y contarles una buena razón para ello: nosotros fuimos los primeros en hacerlo en nuestra vieja y lejana tierra.
Primera mención del Sapin de Noël en 1521

Primera mención del Sapin de Noël en 1521


Sabías que… el alsaciano y el ídish se entienden entre sí? Un hablante de elsassisch (alsaciano) y un ditsch (alemán en alsaciano) probablemente no se entiendan entre sí, como le ocurriría a un ashkenazí o “judío alemán” que habla yiddisch y un parlante del culto alemán estándar (Hochdeutsche). Pero un alsaciano le entendería al que habla ídish, ambos idiomas son variantes de alto alemán. El judeoalemán nace en la Baja Lorena, Renania y alrededores, tierras donde campearon las confederaciones de alamanes y tribus afines. En Alsacia se habla el dialecto más occidental del ídish, el jéddischdaitsch. Una de las cunas del ídish es la ciudad alemana de Tréveris, que en francés se llama Trèves y en alsaciano Dreyfus. Y aquí vamos al próximo tema.

Sabías que… el affaire Dreyfus fue un drama alsaciano? Al “Caso Dreyfus”, ampliamente conocido, se lo ha tratado históricamente como un episodio antijudío, cuando en realidad todo se trataba de Alsacia. A finales de 1894, el capitán del Ejército Francés Alfred Dreyfus, un ingeniero politécnico nacido en Mulhouse en una familia rica propietaria de industrias textiles, fue acusado de haber entregado a los alemanes documentos secretos. En realidad el traidor fue el Comandante Ferdinand Walsin Esterhazy, pero desconfiaron de Dreyfus por ser de carácter frío y cerrado e incluso altivo, y por su “curiosidad”, es decir, por su carácter típicamente alsaciano. Enjuiciado por un tribunal militar, fue condenado a prisión y desterrado a la Isla del Diablo, en la Guayana francesa, por el delito de alta traición. En Francia este hecho dividió al país entre dreyfusards y antidreyfusards. Entre los primeros estaban su hermano Mathieu Dreyfus, el Teniente Coronel Georges Picquart de Estrasburgo, el vicepresidente del Senado francés, Auguste Scheurer-Kestner, un protestante nacido en Mulhouse y el último representante de Alsacia al parlamento francés, militares que se batieron a duelo por su honor, como los capitanes alsacianos Meyer y Crémieu-Foa, el pionero del socialismo Lucien Herr, de Altkirch. Otros participantes del affaire fueron el Teniente Coronel Jean Sandherr de Mulhouse, el juez Louis Loew de Estrasburgo, el Ministro de Guerra Émile Zurlinden de Colmar. Alsacia en ese momento era parte del Imperio Alemán tras la anexión firmada en el Tratado de Fráncfort (Le traité de Francfort; Friede von Frankfurt) tras la guerra franco-alemana de 1870.

La degradación del capitán alsaciano Alfred Dreyfus

La degradación del capitán alsaciano Alfred Dreyfus


Sabías que… estas escritoras son nietas de alsacianos? Sí, como nosotros. En Argentina las cuentistas Samanta Schweblin y Liliana Heker, y la modelo Tini de Boucourt, autora del libro “Mujeres felices”.

Sabías que… Barack Obama es descendiente de alsacianos? Pues hasta allí llega la sangre alsaciana y lo comentaremos en detalle en un posteo futuro, al estilo de Aunque Ud. no lo crea…

Para terminar, el extraño caso de Las Carlotas

En Andalucía, en la provincia de Córdoba existe La Carlota (11.488 habitantes en 2005)
En Argentina, en la provincia de Córdoba existe La Carlota (12.537 habitantes en 2010)
Hermanadas desde 1993, estas ciudades tienen además otra conexión: inmigrantes alsacianos.
La Carlota andaluza fue fundada en 1767 por el rey Carlos III para colonizar algunas zonas despobladas del valle del Guadalquivir y Sierra Morena. Allí llegaron unos 1600 colonos católicos de Alemania, Flandes y Alsacia.
El 12 de abril de 1797, el rey Carlos IV de España otorgó la Real Cédula que elevó la población de la Punta del Sauce a la categoría de Villa Real de La Carlota, nombrada así en honor al monarca. A fines del siglo XIX el sureste de Córdoba recibió oleadas de italianos y un número menor pero significativo de alemanes, franceses y suizos. Camuflados en ese lote venían muchos alsacianos, entre ellos, los ancestros de quien esto escribe, que tuvieron campo y un comercio en La Carlota.
Queda por investigar si el Jorge R. Ross que da nombre al principal club de fútbol carlotense, la Asociación Española Jorge Ross, era del Levante o del sur español o alsaciano, ya que hay más Ross en el Bajo Rin que en Castilla y Andalucía.

2 pensamientos en “Sabías que…? Misceláneas de Alsacia

  1. Me ha encantado este post. Me ha parecido super interesante. Yo soy Murcia y los veranos trabajo en cruceros fluviales y cada semana visitamos Alsacia (Estrasburgo y Colmar). Como hablo francés en los traslados en autobús acostumbro a conversar con los conductores y siempre me cuentan cosas interesantes acerca de las peculiaridades de esta región adherida al estado francés. A mi parecer viene a ser algo así como el conflicto vasco en el estado español o el pueblo mapuche en Chile.
    VOy a seguir ojeando lo que llevas publicado.
    Muchas gracias por esta información!

  2. Que interesante. Hace poco, haciendo mi genealogía, buscaba yo a los antepasados de mi abuelo, él siempre contaba que eran alemanes, y por fin los encontré su abuelo había nacido en el departamento del Sena-Sant Denis, en París y había emigrado al sur de Andalucía, pero sus bisabuelos eran alsacianos, naturales del Bajo Rin, en concreto de Brumath, la pena es que no puedo seguir buscando más atrás en el tiempo, pues encontrar actas de nacimiento anteriores a 1800 y en otro país es prácticamente imposible, pero me alegró mucho saber el origen de los que mi abuelo llamaba cariñosamente “mis abuelos los alemanes”

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